Frecuentemente, la hipertensión pulmonar no es reconocida hasta que la enfermedad está en un estado avanzado.
Con frecuencia, no es diagnosticada de una manera oportuna porque frecuentemente sus primeros síntomas son atribuidos a muchas otras condiciones.
► Disnea (dificultad al respirar). La principal manifestación clínica es la disnea (sensación de falta de aire), que en un inicio se presenta con el ejercicio o con actividad física puede progresar hasta presentarse en reposo.
► Cansancio crónico.
► Mareos, especialmente al subir escaleras o al ponerse de pie.
► Edema de las Piernas y tobillos ( hinchazón) y distensión abdominal. Causado por retención de líquidos.
► Dolor de pecho, especialmente durante actividad física. Es un dolor o molestia en el pecho que se siente cuando las paredes del corazón no reciben suficiente sangre. Se puede asemejar también a una indigestión.
► Cianosis (ponerse azul o morado alrededor de los labios, las cutículas de las uñas, el borde las orejas, alrededor de la nariz) causada por una falta de oxígeno en la sangre.
► Taquicardia: (palpitaciones, pulso acelerado) es la frecuencia acelerada o rápida del latido del corazón cuando la persona se encuentra en reposo.
► Síncope (Desmayos). Muchas veces este es el síntoma que causa a la gente que vaya a ver a su médico.