¿CÓMO SE PRESENTA?
Cada vez que queremos realizar alguna actividad nuestro cuerpo demanda sangre oxigenada para nuestros tejidos. Para ello el corazón bombea la sangre a los pulmones a través de la arteria pulmonar y posteriormente por todo el sistema de vasos para ser oxigenada.
La HP empieza cuando los pequeños vasos sanguíneos que suplen sangre a los pulmones se estrechan o se ponen más apretados. Esto ocasiona, por una parte, dificultad para la sangre en llegar a los pulmones y por otra, un trabajo mayor para el corazón en el intento de superar esa resistencia. Con el paso del tiempo, se forman cicatrices (o fibrosis) en los vasos sanguíneos lo que los vuelve más duros y menos flexibles inclusive algunos pudieran quedar totalmente bloqueados. A causa de estrés adicional, el corazón se agranda y pierde su flexibilidad. Por otro lado, como consecuencia de todo esto, disminuye la cantidad de sangre bombeada por el corazón a los pulmones y al resto del cuerpo, la respiración se hace cada vez más difícil, el corazón se debilita y falla lo que puede ocasionar la muerte.
Esta enfermedad puede pasar desapercibida por años antes de ser diagnosticada, y generalmente cuando se diagnostica, es muy tarde.
El diagnóstico deben hacerlo cardiólogos y neumólogos calificados y experimentados en el tema y debe hacerse en centros especializados.
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